LOS CONSTRUCTORES MEDIEVALES
Durante toda la Edad Media los constructores constituyeron agrupaciones gremiales dedicadas al noble arte de la edificación sagrada y, fundamentalmente, al levantamiento de templos que el clero les encargaba a pesar del tufillo a heterodoxia que estos obreros exhalaban. Las logias de canteros que recorrían la Europa cristiana cabalgaban entre la fe inquebrantable y una heterodoxia que les venía a menudo del conocimiento que debían adquirir de los saberes tradicionales para ser capaces no sólo de levantar el templo, sino de captar su sentido más profundo. Es notorio que, salvo constructores que no hubo más remedio que proclamar santos, como fue el caso de Santo Domingo de la Calzada o de San Juan de Ortega en plena Ruta Jacobea, la Iglesia tuvo que soportar la discreta herejía de los francmasones (o sea: albañiles/constructores en piedra libres) como un mal menor a pesar de las raíces heterodoxas por las que regían su actividad y sus principios y en las que basaban sus conocimient...