EL COMBATE DEL MAGO EN EL ANTIGUO EGIPTO
El enemigo del mago es el rebelde, el que se rebela contra el orden del mundo provocando el furor de los dioses, que emiten un gran grito para conjurar la acción de las fuerzas malignas. Las inscripciones de la estatua de Djed-her testimonian sucesos dramáticos. Una voz ha bramado en el templo. Hay lamentos en el palacio. Se ha cometido un crimen. Los dioses lloran. Ra, que no había escuchado, apareció y repelió al enemigo, que buscaba destruir la armonía. El mago sabe que ese Enemigo, que focaliza la negatividad, está presente tanto en este mundo como en el otro y busca suprimir la vida por todos los medios. Un enfermo que sufre está habitado por el Enemigo que sólo el arte mágico puede expulsar del cuerpo. El papyrus Bremner-Rhind precisa que el mago está inspirado por el Creador para vencer al rebelde y sus detestables intenciones que, todos los días, se levanta contra el sol para impedirle renacer. El combate del sol contra el demonio de las tinieblas se reproduce eternamente...