LA CRISTIANIZACIÓN DE LOS "BÁRBAROS"
Los pueblos "bárbaros" que se apiñan a las puertas del Imperio romano desde finales del siglo II no son del todo ajenos a su civilización y mantienen en muchos aspectos largas relaciones con él. Para contenerlos cuando se vuelven una amenaza, los emperadores no dudan en concertar alianzas con algunos jefes, en asentar algunos grupos en el mismo territorio del Imperio o en acogerlos en el ejército. Soldados y oficiales de origen "bárbaro" pueden así hallar su sitio en el corazón del Imperio, y realizar en él carreras brillantes en virtud de los partidos que abrazan. El caudillo franco Arbogasto domina un tiempo Occidente y, junto con el usurpador Eugenio, apoya más bien una reacción pagana. Por su parte, el vándalo Estilicón sirve al emperador cristiano Teodosio, y asegura después la tutela de sus hijos y sus sucesores. Muchos conocen, pues, los debates religiosos del Imperio. Participan en ellos y en ellos encuentran un camino de asimilación. Desde el siglo IV,...