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WILLIAM MORRIS, BORGES Y TOLKIEN

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  William Morris (1834-1896) era un hombre de múltiples y prodigiosos talentos. Además de escritor y traductor de las sagas, fue un diseñador, arquitecto, pintor, artesano y ebanista notable.  En 1861 fundó una firma dedicada a la arquitectura y la decoración en la que el mismo Morris concibió y fabricó muebles, vitrales, alfombras, empapelados, entelados y tapices. La mayoría de sus diseños está basada en elementos naturales: pájaros, plantas, frutos y flores, que a menudo aparecen entrelazados formando patrones y contrastes geométricos.  En paralelo con estas labores, Morris se convirtió en un reconocido escritor y poeta. La misma fascinación por la Edad Media que lo había decidido a imitar el estilo medieval en sus obras gráficas y arquitectónicas lo llevó a intentar reconectar a Inglaterra, en el ámbito literario, con su pasado germánico y sajón, olvidado a partir de la conquista normanda. A tal fin, Morris estudió escandinavo e inglés antiguo y publicó traducciones d...

LA CRISTIANIZACIÓN DE LOS "BÁRBAROS"

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  Los pueblos "bárbaros" que se apiñan a las puertas del Imperio romano desde finales del siglo II no son del todo ajenos a su civilización y mantienen en muchos aspectos largas relaciones con él.  Para contenerlos cuando se vuelven una amenaza, los emperadores no dudan en concertar alianzas con algunos jefes, en asentar algunos grupos en el mismo territorio del Imperio o en acogerlos en el ejército.  Soldados y oficiales de origen "bárbaro" pueden así hallar su sitio en el corazón del Imperio, y realizar en él carreras brillantes en virtud de los partidos que abrazan. El caudillo franco Arbogasto domina un tiempo Occidente y, junto con el usurpador Eugenio, apoya más bien una reacción pagana.  Por su parte, el vándalo Estilicón sirve al emperador cristiano Teodosio, y asegura después la tutela de sus hijos y sus sucesores. Muchos conocen, pues, los debates religiosos del Imperio. Participan en ellos y en ellos encuentran un camino de asimilación. Desde el siglo IV,...

LAS CURACIONES MILAGROSAS EN EL ANTIGUO EGIPTO

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  Los egipcios contaban con los "terapeutas", como los llama Arnobio, que practicaban curas por medio del "magnetismo" y de la "sugestión"; acaso también por otros medios. El "papiro mágico" llamado "de Harris", conservado en Londres, escrito en lengua hierática 3000 años antes de Cristo y traducido por Chabas en 1860, registra con toda claridad los procedimientos de esas curaciones. Pero las curaciones maravillosas eran practicadas sobre todo en los templos. En primer lugar, en los consagrados a Isis y Serapis, que eran magníficos santuarios objeto de peregrinaciones. Los más célebres y frecuentados eran los de Menfis, Canopo, Alejandría, Busiris y Abydos. Diodoro de Sicilia, al hablar de Isis, dice que los egipcios hacían notar cuántas curaciones obtenían los que la imploran, y agrega: "Se vanaglorian de demostrarlo, no por medio de fábulas, como los griegos, sino por hechos constantes. En efecto, dicen, todos los pueblos del mun...

LA CIUDAD MEDIEVAL (2ª PARTE)

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  El centro de la ciudad lo ocupaban los edificios públicos, especialmente la catedral o iglesia mayor y la Gran Plaza, o "Plaza Mayor", que servía de lugar de encuentro o de espectáculos y celebraciones multitudinarias. En torno a ese núcleo o centro urbano se ubicaban los palacios o casonas de los patricios urbanos, generalmente aristócratas y caballeros, pero también (sobre todo, desde el siglo XIII) burgueses enriquecidos. Cuanto más se alejaban del centro, los barrios eran más pobres, descuidados y sucios, de calles más estrechas, y en los arrabales fuera de las murallas vivían los grupos urbanos más miserables y desamparados. La morfología de las ciudades medievales era así porque sólo a veces coincidían con las antiguas ciudades romanas, y muchas fueron de fundación estrictamente medieval, bien por razones de trabajo feudal en las tierras encomendadas, bien por conveniencias defensivas del territorio, o por intereses mercantiles en los cruces de caminos y rutas. Los hi...

LA CIUDAD MEDIEVAL

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  Es un hecho conocido que se tiende a considerar la vida rural como la típica vida medieval; pero la ciencia histórica deja patente el desarrollo que tuvieron las ciudades en esa época.  También la vida urbana formó parte del Medioevo, especialmente después del siglo XII, por lo que no conviene imaginar una separación entre campo y ciudad, pues ambos elementos forman parte de un todo.  No obstante, la ciudad presenta ciertos elementos diferenciadores, tanto en las funciones que desarrollaría como en su aspecto estético. El primer elemento diferenciador será la muralla que rodea a la urbe. En las "Partidas" de Alfonso X se define la ciudad como "todo lugar que es cercado con muros".  Fundamentalmente, el objetivo de la muralla era de carácter defensivo, al igual que las torres, el foso o las puertas, y en algunas ocasiones había hasta dos barreras de murallas para reforzar la defensa urbana. Pero la muralla tenía también una función fiscal y jurídica: vivir en la ci...

ROMA Y LA TIERRA

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  La civilización romana se nos aparece hoy día, a través de la perspectiva de los siglos, como una civilización esencialmente urbana. Y, no obstante, no era así como los mismos romanos tenían la costumbre de considerarla. A lo largo de toda su historia, a despecho de la negativa que les presentaban los hechos, estaban orgullosos de sentirse "campesinos". En el momento en que nace el Imperio, cuando Roma ha llegado a ser la ciudad más grande del mundo, mayor que Pérgamo, Antioquía e incluso Alejandría, Virgilio no puede concebir felicidad más grande sobre la tierra que la vida campestre. Sin embargo, por atractivo que sea este elogio de la campiña, evocación de los "ocios en los vastos dominios entre la abundancia, las fuentes de agua viva, los frescos valles y el mugido de los bueyes, y la dulzura del sueño al pie de un árbol".  (...) Los romanos, incluso en los tiempos de su grandeza, han experimentado la nostalgia del suelo nutricio, y las campiñas italianas han ...

LA LEGIÓN ROMANA

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  La legión era la unidad fundamental del ejército romano, pero muy pronto, al lado de este cuerpo de ciudadanos, se utilizaron fuerzas complementarias, los "auxiliares" proporcionados por los aliados.  En principio solamente los ciudadanos podían ser incorporados a una legión. Esta regla responde aparentemente a una preocupación religiosa, ya que los lazos que unían a los soldados con el IMPERATOR reposaban sobre la naturaleza misma de la ciudadanía. De la misma manera, los contingentes aliados estaban formados dentro de la nación de la que procedían y tenían sus cuadros nacionales. En el ejército romano constituían cuerpos adjuntos a las legiones, y en el combate se las utilizaba en las dos alas.  Estaban colocados bajo el mando de "prefectos de los aliados" ( praefecti sociorum ), oficiales romanos nombrados por el cónsul.  La organización de los cuerpos aliados era extremadamente variable. Dependía de los hábitos de cada ciudad, cuyos contingentes conservaban su...