EL TRABAJO DEL VIDRIO
Parece ser que los griegos no trabajaron el vidrio, antes bien lo recibieron del Egipto, especialmente de Alejandría, y de Siria. Los romanos establecieron explotaciones para la obtención del vidrio desde la época de Augusto en la Campania, y desde Tiberio en Roma. Partiendo de allí se extendió esta técnica sobre todo el Imperio Romano, especialmente hasta el Rhin y por las Galias. Los talleres rheno-gálicos ocupan, desde la mitad del siglo II d. C., un lugar eminente al lado de los de Alejandría. Sobresale, especialmente, Colonia. Los vidrios romanos estaban coloreados de verde, pero no poseían esas irisaciones que hoy muestran por haber estado enterrados durante largo tiempo, aunque los romanos habían conseguido ya obtener en el vidrio tonos tornasolados. Los vidrios soplados se adornan generalmente con filamentos sobrepuestos, cuando la pasta está todavía caliente, por medio de unas piezas, formándose con ello una decoración ondulada. Las asas, formadas aparte, arr...