LA IGLESIA CATÓLICA Y LA EDAD MEDIA

La historia de la Iglesia está íntimamente vinculada a la de la Edad Media en general. Indudablemente, más valdría estudiar la influencia que la Iglesia ejerció a lo largo del medioevo. Es imposible tener una visión precisa de la época si no conocemos el desarrollo de la Iglesia, no sólo en sus grandes líneas sino incluso en detalles tales como la liturgia o la hagiografía. Cobramos conciencia de la importancia de su función si nos remitimos al estudio de la sociedad durante los siglos que se denominan Alta Edad Media, período de dispersión de fuerzas, durante el cual la Iglesia representa la única jerarquía organizada. Frente a la disgregación del poder civil, el Papado permanece estable, irradiando en el mundo occidental en la persona de los obispos. Aún en los momentos de eclipse por los que pasa la Santa Sede, el conjunto de la organización se mantiene sólido. En Francia, por ejemplo, los monasterios y los obispos cumplen una función esencial en la formación de la jerar...