AMÉRICA EN MAPAS PRE Y POST COLOMBINOS
He leído últimamente dos artículos del notable escritor colombiano Germán Arciniegas, publicados en La Nación de Buenos Aires. Desconozco si ha tratado el tema en otros trabajos, pues ambos artículos me fueron enviados por una amiga.
En el segundo de ellos titulado ADIVINANZA nos informa que desde hace años viene rompiéndose la cabeza con el problema: ¿de dónde sacó Waldseemüller los datos para realizar su conocido mapamundi de 1507, en donde se inscribe por primera vez el nombre de América para designar a nuestro continente?
Como por su edad no puede nuar ocupándose del tema, lo da al público como adivinanza por si alguien se anima a pasar por los mismos dolores.
Hace años me ocupo del tema, no sólo del mapamundi de Waldseemüller, sino también de todos los mapas que conozco, especialmente de los relacionados con la América precolombina, y en 1969 compré un rompecabezas indígena de piedra (copia o imitación de otro de bronce) y lo estoy ensayando, en cuanto a su eficacia, en mi propia cabeza en espera de poder hacerlo con algunas otras de historiadores y americanistas.
En consecuencia, lo primero que tengo para decir es que en el mapamundi de Waldseemüller no figura ni Alaska ni el Estrecho de Magallanes como nos dice Arciniegas, aunque sí gran parte de la costa del Pacífico americana.
En su primer artículo (25 de febrero de 1994, con el título Los viajeros chinos), nos habla de un profesor colombiano de nombre Vargas Martínez, que estuvo seis años en China y hace treinta enseña en México.
Este profesor encontró unos mapas chinos que muestran que en el siglo XV los chinos realizaban exploraciones hacia Oriente, donde habrían descubierto las costas americanas del Pacífico, especialmente las de Sudamérica, penetrando ampliamente en ella.
Estos mapas llegaron a Roma, donde en 1484 fue elegido Papa Inocencio VIII, debido a que pertenecía a una importante familia de banqueros muy ricos, que sobornó debidamente a los Cardenales.
Me interesaría mucho saber quién sobornó a los Cardenales para la elección del Papa siguiente, Borgia, de origen español y que sirvió tanto a los intereses de España.
Dice Arciniegas que Inocencio VIII se interesó por los mapas chinos y llamó a su servicio a Martellus de Nüremberg, ya que "entonces en dicha ciudad y otras ciudades de Alemania prosperaban escuelas de cartógrafos"; aunque lamento decir que de ellas nunca he visto un mapa.
El caso es que el Papa encomendó a Enrique Martellus Germanus (nunca hemos visto que fuese originario de Nüremberg, sí que estaba en Florencia desde mucho tiempo y que era discípulo de Nicolás de Cusa en Milán) que unificase los conocimientos geográficos que aparecían en los mapas chinos con los conocimientos europeos, haciendo un PLANISFERIO.
Este planisferio fue centro de atracción y sobre él se imaginaron mapas.
Así lo vio Alonso Pinzón y se entusiasmó, proyectando un viaje transatlántico para llegar a Zipango(*). Lo vio Bartolomé Colón y transmitió la idea a su hermano Cristóbal, quien ideó entonces su viaje hacia el Catay (China) y comenzó sus gestiones en Portugal, pasando luego de fracasar allí a España, donde lo apoyó la reina Isabel.
En 1490 Pinzón ya había mandado fabricar dos carabelas para realizar su viaje, y cuando supo del proyecto de Colón, se pasó al mismo.
Isabel, contra la opinión de los sabios de Salamanca, obtuvo el apoyo de Inocencio VIII, y éste ordenó al tesorero de la Santa Hermandad en Castilla, Luis de Santángel, que prestase el dinero para la expedición descubridora.
Lo demás ya se sabe, aquí todos quedan bien menos los sabios de Salamanca, pese a que la mayoría de ellos eran más sacerdotes que sabios.
En el mapamundi de Martellus aparecen los conocimientos chinos, con representación completa de América del Sur, con sus costas, el Amazonas, el Orinoco, el Plata, el Paraná, etc. Todo descubierto por los chinos.
Diré que nada de esto es cierto, Las dos carabelas de Pinzón, se sabe, eran dos cascajos pesqueros que los vecinos de Palos tuvieron que poner gratis, como multa por cierto deservicio que habían hecho al Rey. Y en cuanto a los chinos, ellos según el mapamundi de Martellus, no habrían tenido que navegar nada para llegar a esas tierras, ya que allí América del Sur aparece como una enorme península que se encuentra totalmente unida al sur de China y cuyo tamaño es apenas un poco menor que el de África,
Lo dicho por Arciniegas está todo directamente tomado de la obra del Profesor Paul Gallez, de Bahía Blanca, titulada LA COLA DEL DRAGÓN. AMÉRICA DEL SUR EN LOS MAPAS ANTIGUOS, MEDIEVALES Y RENACENTISTAS (Buenos Aires, 1990, con primera edición en alemán en 1980).
Lo que no sabe Arciniegas es que Enrique de Gandía fue el primero que publicó el mapamundi de Martellus en Argentina, pero se contentó con hacerle un comentario de pocas líneas, expresando que esa península por su tamaño podría ser América del Sur. Eso en 1942 y no volvió a ocuparse del tema hasta que después se entusiasmó con mi descubrimiento realizado en 1969: un comienzo de América aparecía en el mapamundi de Claudio Ptolomeo hacia 140-150 d. C. y en otra serie de mapas que lo continúan hasta culminar en Martellus y Behaim.
Dick Edgar Ibarra Grasso: LOS MAPAS DE AMÉRICA 2000 AÑOS ANTES DE SER DESCUBIERTA
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(*) Cipango o Zipango es el antiguo nombre dado por los europeos y chinos a Japón durante la Baja Edad Media y la Edad Moderna. El término proviene del nombre original de Japón, pasado a través de su adaptación al antiguo chino mandarín.


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