ORFEO Y EL ORFISMO
La leyenda de Orfeo, músico, Buen Pastor, no se ve que tenga una relación estrecha con el orfismo que aparece después y al que da su nombre.
Estas incongruencias son frecuentes en las mitologías de todos los países. El orfismo es una una tendencia de misticismo y pesimismo envuelta en misterios y oscuridades trágicas.
La vida legendaria de Orfeo no es triste aunque lo sea su final. Orfeo es un músico divino, un mágico encantador. Inventor de la lira, antes o al mismo tiempo que Apolo, la pulsa con tal arte que domestica a los hombres bárbaros y a las fieras.
Acompaña a los argonautas en su expedición célebre, conquista al dragón de la Cólquide que se deja arrebatar el Vellocino de oro dominado por la música.
Luego baja al Hades para buscar a su mujer Eurídice, muerta según Virgilio por la picadura de una víbora. Amansa al terrible Cancerbero y conquista a Plutón, el rey del Infierno, siempre con el prestigio de su lira.
El rey del Hades permite a Orfeo que rescate de sus sombríos dominios a Eurídice, a condición de que al seguir su camino no mire hacia atrás. Pero, como el divo es un poco fatuo, como buen artista, se olvida de la recomendación y mira. Así, Eurídice queda en el Averno para siempre.
La muerte de Orfeo -destrozado por las ménades a orillas del río Hebro en Tracia, porque rechaza el amor de estas peligrosas damas- nos sume en el estupor.
¿Por qué este pobre músico tiene un final tan trágico?
(continuará)
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