EL ALAMBRADO EN LA ARGENTINA

 

Existen dos puntos de partida sobre el origen del alambrado. 





El primero, el de Richard B. Newton, un estanciero inglés que en 1845 introdujo el primer alambrado importado de Gran Bretaña. Esos primeros alambres sirvieron para proteger los jardines y las huertas de “Santa María”, su estancia ubicada en Chascomús. 

Diez años después, en 1855, la primera estancia en estar delimitada en todo su perímetro por un alambrado fue “La Remedios”. Estaba ubicada donde actualmente se encuentra Aeropuerto Internacional de Ezeiza, y era propiedad del cónsul prusiano Franz Halbach, que dedicada los terrenos a la cría de ganado ovino.

Caro, pero el mejor

A pesar de algunas resistencias por su elevado costo, el uso del alambrado fue ganando adeptos entre los principales propietarios rurales. Su implementación resultó ser muy eficiente para fijar con precisión el perímetro de las propiedades, para contener al ganado y evitar las mezclas de rodeo vecino o mismo impedir el paso de transeúntes. En consecuencia, el alambrado también colaboró con la expansión de la agricultura al garantizar el cuidado de las áreas cultivadas y proteger árboles y otras plantas.




La actividad ganadera resultó también favorecida por el uso del alambre. En primer lugar, redujo la necesidad de mano de obra, lo cual hizo más sencillo el manejo del ganado; y en segundo lugar, facilitó el cruzamiento de animales de forma controlada -y no indiscriminada como sucedía con la cría a campo abierto. Su uso permitió separar o reunir al ganado según su calidad.



Comentarios

Entradas populares de este blog

POZOS Y FUENTES SAGRADOS

JOSÉ HERNÁNDEZ Y EL ORIGEN DEL MARTÍN FIERRO

LOS ARNULFOS Y LA CAÍDA DE LOS MEROVINGIOS