EL IMPERIO ROMANO Y LOS PRIMEROS REINOS GERMÁNICOS
La fuerza creciente de los hunos en las regiones al norte del Mar Negro a finales del siglo IV parecía haber alentado, si no forzado, a otros grupos, identificados en las fuentes romanas como vándalos, suevos, alanos y godos, a avanzar hacia el territorio romano.
En el este, a los godos, por ejemplo, las autoridades romanas les permitieron cruzar el Danubio y establecerse en Tracia en el año 376 d.C.
Sublevándose contra sus terribles condiciones de vida, infligieron una dura derrota a los romanos en Adrianópolis (actual Edirne, en la Turquía europea) en el año 378.
Después se establecieron como federados, apoyando a las tropas defensivas romanas.
Este acuerdo federativo y el empleo de grupos tribales como mercenarios o secciones regulares del ejército romano eran las formas más comunes de relación entre las autoridades romanas y los "bárbaros".
La misma palabra "bárbaro" originariamente sólo designaba a un hablante no griego, a un hombre que tan sólo emitía el sonido "ba-ba". Llegó a designar al hablante no latino, no romano o extranjero.
Además, en las extensas regiones fronterizas y particularmente en las zonas de los ríos Rin y Danubio, el contacto diario entre las guarniciones romanas y sus redes de administración complementarias involucraron a las gentes establecidas en la zona y aseguraron así un intercambio regular.
Esto se enriqueció con el suministro de provisiones, ropas, herramientas, noticias, materiales de construcción, artículos de lujo y ganado.
Estudios recientes y los cada vez más abundantes restos arqueológicos han enfatizado la naturaleza mixta de las sociedades de estas zonas fronterizas.
De un modo parecido, en Occidente, suevos, alanos, burgundios y francos parece que ya habían cruzado el Rin a principios del siglo V (grupos e individuos lo habían hecho antes durante más de un siglo) y parece probable que muchos de ellos se establecieran como tropas federadas distribuidas dentro de las provincias romanas de la Galia, Alemania y España.
También como tropas invitadas, Alarico y sus visigodos fueron los primeros en ayudar a Estilicón (de origen vándalo), entonces comandante en jefe del ejército romano occidental y emparentado por matrimonio con el emperador Teodosio II, en una campaña en Iliria.
Pero la campaña fue suspendida y las súplicas de Alarico para que se le pagara cayeron en oídos sordos. Tras una serie de negociaciones infructuosas para asegurar el pago de su ejército, finalmente Alarico saqueó Roma en el año 410 y dejó Italia buscando empleo para sus guerreros en otras partes.
Los visigodos, después de un breve período luchando para los romanos en España, fueron establecidos en el sudoeste de la Galia en el año 418.
A su debido tiempo se expandieron por la región sur del río Loira y asumieron el gobierno de toda la zona.
Los vándalos, por otra parte, invadieron el norte de África y, alrededor del año 450, habían conquistado la mayoría de las provincias costeras, incluyendo Cartago.
Los hunos, mientras tanto, famosos por su ferocidad en la batalla y bajo el liderazgo de Atila, atacaron tanto el Imperio Romano de Oriente como el de Occidente.
Atila fue derrotado de manera decisiva por las tropas romanas en los Campos Cataláunicos en el año 451 y murió a causa de una intensa hemorragia nasal poco después. El poder de los hunos disminuyó rápidamente a partir de entonces.
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