SIMBOLISMO MASÓNICO PRE-CRISTIANO Y CRISTIANO

 

La iniciación de los constructores está ampliamente extendida en el tiempo y en el espacio acompañando al hombre en todas las etapas de la civilización universal. 

Así como no existe civilización sin civitas, no existe ciudad sin constructores, hayan sido o no llamados "masones" en las épocas en que vivieron.

Los masones occidentales de hoy en día reclaman como leyenda iniciática fundadora la construcción del Templo de Salomón y reconocen como hermanos y ancestros a aquellos constructores enviados a Jerusalén por Hiram, el rey de Tiro, ante el pedido de Salomón. 

Pero aquellos lejanos cofrades estaban muy lejos de llamarse a sí mismos y ser reconocidos como "masones" sino que eran los bíblicos "al Bonai" (plural del hebreo "al-Boneh", o sea, "el constructor").

Como ejemplo de esta universalidad tomaremos dos singulares casos, cada uno de ellos sorprendente en su significación, que nos demuestran que las organizaciones denominadas "masónicas" en Occidente a partir de aproximadamente el siglo XIV, han existido en otras latitudes y bajo otros nombres a lo largo de diferentes civilizaciones y etapas históricas.

Caso 1. El simbolismo masónico en una talla romana (siglo I a.C.)


En esta imagen de la Vindicta romana se aprecian dos Lictores portando los fascios con sus manos izquierdas y las Vindictas en las manos derechas.

En la parte inferior se aprecian claramente, por el lado izquierdo, un antiguo Nivel, mientras que por el lado derecho se observan un Compás cerrado  y una Escuadra.

Como se sabe, las antedichas son las herramientas simbólicas más universalmente reconocidas como propias de la Masonería.

Caso 2. Simbolismo Masónico en un Catecismo Católico (siglo XX)

Resulta sumamente sorprendente encontrar una imagen de claro e innegable origen masónico en las primeras páginas de un Libro de Misa que cuenta con el Imprimatur del Obispado de Madrid. 



No es posible alegar ignorancia acerca del claro simbolismo masónico que aparece en la imagen. En efecto, sobre un Pavimento de Mosaicos estilizado aparece un recuadro dentro del cual hay un círculo en el que se observan las llamadas Tres Grandes Luces de la Logia: la Biblia, la Escuadra y el Compás.

Sobre este conjunto se observa también un Sello de Salomón o Hexagrama el cual se considera, dentro del Hermetismo Cristiano, como símbolo de Cristo por su doble naturaleza representada por los dos triángulos entrelazados.

Por otra parte, siempre se ha considerado como el símbolo del Macrocosmos y también de la Piedra Filosofal. Además, el Hexagrama, Sello de Salomón o Escudo de David como suele denominárselo, es un símbolo ampliamente utilizado en los Altos Grados masónicos, particularmente en el Santo Arco Real. 

Resulta altamente significativo comparar estos dos casos de representación de símbolos netamente masónicos, pues, aunque abarcan épocas y lugares ampliamente distantes entre ellos, su similitud con los símbolos y emblemas utilizados por la Masonería de nuestro día es completa.


Jorge Francisco Ferro: LA INTRIGANTE FRANC-MASONERÍA











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