LOS TEMPLARIOS, EL RENACIMIENTO, LA MAGIA Y AGRIPPA
En el resurgir de los temas clásicos no podía faltar la magia, cuyas publicaciones alcanzaron una difusión sin precedentes entre todas las capas sociales. Fue en este terreno donde resucitaron los restos de los Templarios.
El autor de magia más conocido del siglo XVI era Cornelius Agrippa de Nettesheim, cuya fama abarcaba desde las altas esferas de la sociedad a los sectores populares.
En 1510 escribía su obra LA FILOSOFÍA OCULTA, que componía todo un tratado teórico acerca del tema, aunque no lo publicaba hasta 1531. En uno de sus pasajes, para distinguir entre los buenos y los malos usos de la magia, enumera algunos ejemplos de los abusos de la magia negra, como los cometidos supuestamente por los magos gnósticos, los cuales, según él, no se diferenciaban mucho "si lo que leemos es verdad y no fábula, de la detestable herejía de los Templarios..."
No se sabe por qué Agrippa decidió poner a los Templarios en compañía de los magos gnósticos, pero quizá se viera influido por Ramón Llull, sobre cuya obra había escrito un comentario, y también pudo haber sacado esta opinión negativa de otros escritos, en particular, de las GRANDES CRÓNICAS DE FRANCIA, que probablemente conocía muy bien por sus estudios en la Universidad de París.
Al situar a los Templarios al mismo nivel que las brujas, a las que se llevaba cazando durante dos siglos con una frecuencia cada vez mayor, Agrippa dio un giro a la reputación de la suspendida Orden, ya dudosa de por sí, encauzándola definitivamente por la senda mágica-brujeril.
Pero Agrippa no fue el único escritor de este período que asoció a los Templarios con la práctica de la magia.
Pastora Barahona: HISTORIA DE LOS TEMPLARIOS

Comentarios
Publicar un comentario